Buenas buenas,
Qué semanita. Mientras termino de escribir esto, está terminando el Summer Game Fest. Me voy a limitar a decir que, en lo personal, este me entusiasmó como hace un tiempo no me ocurría. Voy a extenderme un poco más en el próximo news, pero dejo algunas menciones:
Lo nuevo de la gente del Stellar Blade: El traje me hizo acordar a Kerrigan del SCII
Nuevo Resident Evil, es un ¿remake? ¿Reimagine? del Code Veronica
Del creador del ICO y Shadow of the Colossus (se olvidaron el Last Guardian, qué feo) un juego nuevo con robots gigantes
Cerraron con el Final Fantasy VII Revelation (la tercera parte del remake)
En esta edición voy a dedicarle unas líneas al State of Play porque me permite comentar algo más interesante de Sony. También el ocaso del Destiny y después me extiendo sobre un juego que no jugué. Cuando hablás de algo el tiempo suficiente empezás a creer que es posible hacer eso.
Picadito
Destiny II
Bungie anunció que la actualización para el Destiny II del 9 de junio sería la última de contenido live-service. Esto fue en partes iguales doloroso y previsible.
Cuando salió la expansión The Final Shape (junio 2024) para muchos jugadores representó el cierre de un ciclo. Un año después sale Edge of Fate que no fue muy bien recibida y dio comienzo a un sangrado de jugadores. Para cuando salió Marathon el Destiny II había perdido un 90% de su base de jugadores.
Circulaba la idea de que parte de la gente del Destiny se estaba pasando al Marathon, pero ese tiene su propio cúmulo de líos sin ayuda. La hipótesis del canibalismo se cayó rápido, varios insiders lo adjudicaban más bien a que su arco narrativo estaba terminado y la fórmula se había agotado. El Destiny II no había sido pensado para ser un live service eterno y esto se empezó a notar.
En cualquier caso, se tomó la decisión de no destinar muchos más recursos al Destiny. Esto incluyó despidos, y el estudio está actualmente en un lugar complicado. A Sony no le tiembla mucho el pulso cuando tiene que bajar la cortina de un live-service, y no sé qué quiera hacer con Bungie si el Marathon no levanta cierto vuelo. Espero que lo haga.
State of Play
El State of Play mostró Wolverine, el nuevo God of War, el nuevo Ace Combat… nuevo Silent Hill, y no estoy mencionando otros, pero se puede decir que en líneas generales estuvo muy sólido. Yo, personalmente, me emocioné solo con el hecho de que haciendo la precompra del Ace Combat 8 te llevás de arriba el Ace Combat Zero. Objetivamente hablando, el mejor Ace Combat (no, no voy a discutir el significado de “objetivamente”).
Estuvo muy bien, un line up sólido cuyos first party son exclusivos y, en su mayoría, single player. Da cuenta de este viraje donde dijo basta. No va a compartir sus juegos con PC y no va a seguir viendo fracasar live-services (se suma a lo de Destiny el cierre de servidores del Foamstars en noviembre).

A Pierce lo puse porque no me terminaba de quedar bien el peso de la imagen. Que Bond
Cómo hablar de los juegos de Bond que no he jugado
Salió el nuevo juego de James Bond. Fue hecho por la gente del Hitman y tuvo muy buena recepción. Como está pasando con muchos juegos, su impacto es efímero. Cuando salen, aunque les vaya bien, pasa una semana y son cosa del pasado. Pero llegar tarde a la fiesta no me va a impedir participar.
Debería pesar más el hecho de que todavía no lo jugué. Lo que estuve jugando fue el último Hitman (bah, los últimos Hitman). Quería tener una referencia de cara al de 007 porque en el material promocional mostraban secciones muy parecidas a lo que recordaba del Hitman.
Cuando salieron (la trilogía moderna que ahora está en el World of Assassination) intenté jugarlos pero no me enganché. Esta vez, les dediqué varias horas y terminé dos de los tres juegos. En el WoA están compilados como un gran juego donde la historia continúa. No la terminé, no puedo decir que la haya estado siguiendo tampoco. Eventualmente sentí que había entendido la propuesta y no sentí que quisiera seguir jugando. Por lo menos no de momento.
Cada misión (o si prefieren cada escenario) es un pequeño mundo abierto populado por NPCs con sus propias rutinas e interacciones. Entre estos suele haber uno o dos a los que tenemos que eliminar. Pero lo maravilloso es que este mundo construido en base a sistemas que interaccionan entre sí, no es un juego ni de acción ni de sigilo. Es más bien como un gran puzzle. Uno puede encararlo como un juego de acción, y en ocasiones se puede sentir como un Metal Gear o un Splinter Cell, pero pareciera no ser la forma óptima de jugarlo. Posible, pero para jugar así, pareciera sobrar gran parte del resto del juego.
Esto, que son los niveles del Hitman, parecieran ser viñetas en el 007, entre las partes que sí son de acción, que sí de sigilo. No lo sé. Como dije, no lo jugué. Pero me entusiasma pensar que a diferencia del Hitman en el de James Bond jugamos las transiciones entre los pequeños mundos-puzzle, y estas transiciones son persecuciones de autos, infiltrarnos en lugares y agarrarnos a tiros con distintos tipos de secuaces, rufianes, malhechores y etcéteras.
La idea con el World of Assassination es que tenés un scoreboard online que te permite competir con otros, a ver quién encuentra la solución a cada puzzle que sea más rápida, más elegante o más ingeniosa. En ocasiones, por qué no, también disfrazado de payaso. En el caso de Bond los trajes se reservan para un modo en particular. Por un lado la experiencia es single player, por otro una franquicia mayor con otras reglas, por lo que la imagen general y la historia principal debe estar más cuidada. Nada de zapatos cómicamente grandes y pelucas estrafalarias.
A diferencia del otro gran hito gamer de James Bond (GoldenEye de Nintendo 64), en esta ocasión no tenemos a un reconocido actor, pero eso les da lugar a plantear una propia historia. Como Casino Royale, es la historia del comienzo de un Bond y eso también te da una plataforma para tener un personaje que crece y se desarrolla. Diría que es un acierto, y si le va bien y quieren explotar a este Bond, tienen un buen fundamento.
Me voy a seguir las reacciones en redes del SGM.
Buen finde
